La última vez que estuve en Mocorito fue hace poco más de un mes, el puro diez de mayo de madrugada, ebrio y solo a dar serenata por el día de las madres. Hoy estube en Mocorito de día y sobrio, no recuerdo haber estado conciente aquí antes pero al pasar la Aerostar tinta de mi tío frente a la plazuela inmediatamente recordé ese lugar, como un deja vú, “nunca habías estado aqui verdad Abiee” decían mis tíos, pero el recuerdo estaba allí frente a mi, tangibe, lo recordaba pero no sabía cuando construí esa imagen, “no, nunca” contesté.