Eran cerca de las diez de la noche, solía caminar sin reloj y sin importar la hora, una mala costumbre según mi abuelo, “no ande tan noche en la calle” decía siempre al día siguiente en la comida y despues contaba una historia acerca de los muetos, desaparecidos, violados y cualquier cosa del diablo que ocurre de noche; iva regreso a casa despues de pasar la tarde en el café Internet, no era costumbre, pero hacía más de dos meses que habían dado de baja el servicio en casa.
Hace ya poco más de un año que trabajé en aquel cafe Internet, ahí había conocido a mis primeras amistades en Guamúchil, todas mujeres, “los hombres somos muy huevones por eso solo empleo mujeres” me explicó el primer día de trabajo José Juan, y en efecto, estaba conciente de lo que me decía, no era el primer cafe Internet en el que trabajaba y conocía ya la flojera que da estar sentado y atendiendo por siete horas un café Internet, dónde ademas no hay café, es curioso un café sin café, en el último café Internet que había trabajado en Tijuana solo servian café los días lluviosos de diciembre, extraño esos fríos días en Tijuana con sus lluvias enfadosas.
Etiquetas: textos
Junio 17, 2008 a las 9:27 am
Hola Abiee (interesante nombre),
Solo para decirte o mas bien preguntarte, donde esta el resto de tu historia??? Todo empezo bien y sonaba como una de esas historias de suspenso como las que me contaba mi abuelo (QEPD) y daban un poco de miedo… Me cortaste la inspiracion muy rapido!!!
Junio 17, 2008 a las 9:55 pm
Pues no se, tal vez la deje perdida en algún cajón, o puede que las historias incompletas sean parte de mi estilo, aún no lo descubro.